domingo, 16 de mayo de 2010

Domingos

Tengo mono. Mono de ti, de tus labios, de tus manos expertas, de tus miradas calientes que me enfriaban hasta el último resquicio de mi caliente corazón. Tengo mono de que me empotres contra la pared y me calientes el cuello. Tengo mono de tus besos, de que mi mano atraviese tu pelo, de que mi espalda descanse sobre tu pecho mientras nuestras manos juegan en un tablero de pasiones.
Tengo mono de que me convenzas con miradas,con besos o con movimientos furtivos. Tengo mono de tu barba esa a la que le pegaba mordisquitos y dejaba mi rastro, para después a los dos días irse y que te lo dejase otra.Pero, ¿sabes qué? aunque tenga mono de ti, ya no te necesito tanto;ya no te necesito como al respirar, o como el pez al agua. Ya no me tiemblan las piernas(tanto) al verte, aunque solo con oír tu nombre el corazón me da un vuelco pidiéndome porfavor, que te vea; porque ya el pobre, ni si quiera me pide tus labios, hasta él es consciente de que no los tenemos, ni los tendremos.

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