martes, 14 de septiembre de 2010

¿Realy?

Imágenes que pasan tras el manto del tiempo, recuerdos que día a día van perdiendo intensidad, pero no calidad. Nosotros y todos, juntos, en el recreo, en la clase, en el autobús cuando decidiste sentarte conmigo e hicimos el principio de lo que venimos a ser siendo hoy. Y de pronto todos esos recuerdos e imágenes se esfuman y solo quedo yo. En una esquina de nuestra clase, sentada abrazándome las rodillas y llorando, por aquello que no fue, por aquello que se ha ido.

Y miro el reloj, es la hora de que empiece a llegar la gente, de que esa clase vacía se llene de almas pero sin querer de recuerdos nuevos, que todos sabemos que no tendrán nada que ver con los anteriores, con los que estabas tú. Y  entre toda la gente que hay, nadie consigue verme, nadie lo intenta, porque soy invisible, porque soy nadie para nadie.

Y entre toda la gente que hay distingo unos ojos azules que me llenan más, una mirada que me observa, pero pienso que no es posible, ni que esté ahí, ni que pueda verme. Y se acerca, a mi, me ve, él si que me ve. Se agacha y me abraza  hasta casi hacerme daño en las rodillas. Y siento como toda la gente se va, como todo el murmullo desaparece y solo consigo oír sus palabras:

-Estoy aquí, y para quedarme. No pienso dejarte sola. Porque he tirado mi futuro por la borda, porque mi verdadero futuro eres tú.

Y mi mundo en el sueño y en la realidad se congela, y mis manos se cierran tanto que consigo clavarme las uñas, pidiéndome despertar, pidiéndome que este sueño acabe. Porque más que un sueño es una ilusión, algo que quiero que pase, y nunca va a pasar.

lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Equilibrio?

¿Por qué no me sentí  feliz cuando lo hice? ¿Por qué cuando llegué sujete mi alma para que no cayese empicado?

¿Por qué cuando iba contigo a solas no era del todo feliz? Y es que ni si quiera a estas alturas consigo entenderme, entenderte ni entendernos. Ni si quiera sé, si te quiero, o si eres realmente especial para mí.

Porque hemos estado derrochando magia durante muchos años y algún día sé tendrá que acabar en el momento menos pensado. Pero sé que segundos después de haberte besado era feliz, y cuando seguíamos hablando de nuestras cosas era feliz. Pero esa felicidad llego hasta un tope, hasta el máximo, hasta el más alto Olimpo, y cuando cayó, todas mis fuerzas intentaron evitarlo, para volver a la rutina de hacerme la dura, a nuestra rutina de esconder, de disimular. Tampoco es que quiera que todo el mundo se entere, pero,¿nuestros mejores amigos? tener que ocultarlo diariamente. Llegar y poner una excusa y encima recriminar a alguien que lleva razón, no creo que sea un buen equilibrio emocional.

Pd: siento haber estado realmente incomunicada, pero me he pasado unos cuantos días de “relajación” en la playa. No es de mis mejores textos, desde mi punto de vista, pero necesitaba escribir desde lo que pienso, para intentar entender lo que siento.

sábado, 4 de septiembre de 2010

UndMe

¿Sabes por qué tenemos tanta magia? Porque no somos esas parejas que van perdiendo chispas de vida cada día. Sencillamente no somos pareja. Nos encontramos y nos besamos un día o dos de cada mes o a veces estamos meses sin hacerlo. Por eso, porque cuando nos tenemos, tenemos ganas del otro, de nosotros mismos, y de ese tú y ese yo que hacen un nosotros que jamás pudo ser presente ni futuro, ni quiera pasado. Porque desprendemos vida, y magia y quién sabe si amor. Porque cuando hacemos lo que hacemos, lo hacemos con tanta pasión y ganas que a veces es inevitable pararlo. Por no decir siempre.

Por eso tenemos tanta magia, porque tu y yo nunca podremos estar juntos pero siempre seremos el uno para el otro.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Próximo destino.

Un año entero que no puedo mirar a la cara por un puto sentimiento de pérdida, por un ida si vuelta, por una clase de treinta y un sitio vacío. Por un beso en una escalera y frente a un ordenador, por ti, y por mi, y por todos. Por nosotros y lo que nunca llegamos a ser y fuimos . Por el querer y no poder, porque tú te vas, y yo me quedo sin ti.

Hacia el amanecer.

Y cuando todo debería estar tranquilo
tu fuego lucha por quemar un río de sueño.
¿Por qué debería el gran aliento del Infierno besar
lo que tú ves, amor mío?

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