martes, 4 de diciembre de 2012

Deseo inocente

Soy aquella que violó tu inocencia y despertó tu deseo. La que en noches frías anhela tu boca y roza el cielo cuando la poca decencia que te queda se torna en locura transitoria y me tocas, haciendo que ansíe tu esencia, y de nuevo tu boca, horno de pecado ójala me queme hasta el alma, y me impida pensar pecar más que con tu cuerpo. Con tu pecho en mi espalda, no dejo de imaginar tus lunares y aunque deseo verlos, el calor de tu corazón me es más placentero. Me dejaste sin despojos, y aún sabiendo que mis ojos rojos provocaron este momento de lucidez, mi desilusión vuelve llenándome de recuerdos vacíos y noches heladas. Con la inocencia violada y el deseo dormido escribo estos versos para el dueño de mis sueños carcomidos

lunes, 29 de octubre de 2012

Ceniza


Sigo en esta vida podrida, esperando mi pistoletazo de salida. Y cuando suena me tropiezo y me gusta tanto el sabor del suelo en mis rodillas como la forma de tu boca en un espejo. Y comienzo como siempre, con el pie izquierdo y el derecho mordiéndose y acabo deliberando que mi cama es el mejor refugio para esas noches en las que ni tu polla me deja agusto.
Viví sin poesía y ahora me retorno, renazco de mis cenizas pa' poder echarte un polvo. Con mas hojas arrancás que escritas, mi lápiz se desliza línea a línea sin mostrar un ápice de melancolía escondida en esta sonrisa que consiguió escapar del bozal de tu malicia.
¿Compañía? No la necesito, dame papel, lápiz, tabaco y boquillas que no te rechazaré ninguna sustancia nociva.
Si sigo aquí es porque me lo propuse, esquivando a los buitres que en el camino se me crucen. Mi problema fue que mi corazón siguió al tuyo en eso del latir, por eso vivo con arritmia siguiendo mi compás al segundo de verte partir.

domingo, 21 de octubre de 2012

Cordura

Intento que entiendas que mis ojos no te miran, ni mi corazón te siente. Mis manos no te buscan y mi alma no te espera. Quiero que veas que vuelvo atrás para correr más rápido y que dejo en el camino la mitad de mi ser para volver a ser quien decía que era. Pero en cambio esta espera empeora mi ceguera y soy yo la que no veo más allá de tu lento caminar y es entonces cuando pienso de que sirve andar si no hay nada al final, que este mundo me hace perder la locura porque mi cabeza ya la perdí cuando tú alma dejó de gritar. Sobrevivo enchufada a ese algo que me mantiene viva y vivo con el miedo de que corten la electricidad. Te regalé mi armonía para que pudieras sonreír y ahora me encuentro sin mi sonrisa y sin ganas de verte de reír. No escribo para nadie, ni si quiera para mí, estos versos van al viento para que te guíe en tu devenir, no es una lección de vida ni de muerte, tan solo son palabras rimadas por un ser inerte

Seguidores